El caballo es un animal único en el mundo, que combina estilo, honor, gracia y donaire y que ha estado estrechamente ligado al hombre y a su historia. México no podrá ser la excepción. El caballo ha estado presente desde los orígenes de esta nación, arraigándose y formando parte de nuestro modo de vida y de nuestras raíces. Ya desde los primeros años que siguiera a la Conquista, el caballo se convirtió en el compañero y aliado más leal y mejor capacitado, especialmente para la gente de campo. A partir de esa actividad es que surgen las primeras suertes charras y por ende las bases de lo que años después seria la Charrería: deporte nacional, baluarte de identidad nacional y símbolo de la mexicanidad. Con el correr del tiempo; México se fue transformando hasta llegar a ser centro y criso de cultura. El caballo no permaneció ajeno a tales cambios, armonizó su conformación y aligeró su paso, logrando la simetría precisa de distinción y altivez participando en nuevos cruces y mestizajes. El nuevo Caballo mexicano, el caballo de Raza Azteca, por su conformación, fortaleza, andar espectacular y excelencia, es hoy motivo de orgullo y satisfacción. La cultura del caballo, en sus distintas expresiones, es una herencia que debemos garantizar los criadores, La Asociación Mexicana de Criadores de Caballos de Raza Azteca A.C. junto con las Instituciones Gubernamentales de México, ya que forma una amplia gama de aspectos y símbolos, con los que identifica una generosa parte de la sociedad mexicana. El caballo de la península ibérica (portugués y español) se mezcló con las jacas cuarto de milla y criollos de nuestros charros, para hacer surgir el caballo de México. Un eco que se expande con su galope y que permanecerá en la memoria y en el porvenir del mundo. BIENVENIDOS AL MUNDO DEL CABALLO DE RAZA AZTECA |